Actividades turísticas, recreativas y de uso público están restringidas en áreas protegidas

La Secretaría del Ambiente recuerda la vigencia de varias normativas en materia de Áreas Silvestres Protegidas que restringen el uso de estos sitios para explotación con fines de recreación u otras actividades relacionadas.

En tal sentido, la Ley N° 352/94 de “Áreas Silvestres Protegidas” regula tanto la creación como el desenvolvimiento de las áreas protegidas previendo la categorización de las mismas así como la posibilidad de que sean tanto de dominio público como de dominio privado.

La reglamentación de la citada Ley dada en la Resolución N° 200/01, previó varias categorías de manejo de áreas protegidas (6 categorías de manejo y además 2 categorías especiales) entre las que se encuentran los Parques Nacionales asignándoles a su vez la zonificación y los usos y actividades que pueden darse a dichas áreas naturales, algunas con mayor grado de restricción que otras, tal el caso de los mencionados “parques nacionales”.

Como categorías de manejo “de estricta protección” se incluyen a los Parques Nacionales, las Reservas Científicas, y los Monumentos Naturales. A su vez, como categorías de manejo “de uso flexible” se incluyó los Refugios de Vida Silvestre, los Paisajes Protegidos, las Reservas de Recursos Manejados y las Reservas de Biosfera. Finalmente, como categorías “de manejo especial” se incluyeron a las Reservas Ecológicas y las Reservas Naturales.

De acuerdo a la categoría de manejo, las áreas protegidas pueden ser administradas tanto por la Autoridad Ambiental como por terceros, bajo la asignación y fiscalización de la primera. Así por ejemplo, las áreas protegidas con categoría Parque Nacional, según los usos previstos en la reglamentación correspondiente, no pueden ser utilizados para actividades comerciales, recreación ni de uso público por ser sitios de “preservación”.

Asimismo, a través de la Resolución N° 781-05 se estableció el reglamento para el Uso Público de Áreas Protegidas de dominio público a fin de brindar seguridad a los visitantes, mantener las condiciones ambientales adecuadas para la recreación y el turismo y atenuar el impacto de uso público sobre los recursos naturales del sitio.

Conforme a ello, y en atención a que se ha tomado conocimiento de promociones en distintos medios de difusión como redes sociales respecto de “visitas” a estos lugares, conviene previamente cerciorarse acudiendo a información ante la Dirección de Áreas Protegidas respecto de si en las mismas se pueden realizar las actividades que se ofrecen, sean para recreación como para ciertas actividades de índole turístico.

Teniendo en cuenta que según el Decreto 2598/14, la infracción a normas de protección de áreas silvestres protegidas puede ser sancionado como importantes multas así como otras medidas.

A tal efecto, los interesados pueden comunicarse con la Dirección de Áreas Silvestres Protegidas a la línea habilitada en la SEAM, 021 615 814 o al 021 615 808 de modo a contar con información sobre qué áreas protegidas permiten usos recreativos a fin de evitar consecuencias legales.