Municipios deben gestionar adecuadamente la basura para evitar propagación de enfermedades


La temporada veraniega es la época en que abundan los vectores transmisores de enfermedades como dengue, chikungunya y zika, por lo tanto, es fundamental la adopción de medidas pertinentes para prevenir y controlar eventuales brotes epidémicos en todo el territorio nacional. En este sentido, es sumamente relevante tomar los cuidados necesarios, principalmente cuando se trata de eliminar la basura.
Por ello, surge la necesidad de conocer los roles y competencias vinculadas a gestión de esta problemática.

En este orden, la SEAM considera conveniente recordar a la población que la gestión integral de los residuos sólidos urbanos (RSU) es responsabilidad de todos los municipios del país, según la Ley 3956/09, que se encuentra vigente. En la normativa se estableció un régimen jurídico aplicable a la producción y gestión responsable de los RSU, tendiente a evitar situaciones de riesgo para la salud humana y la calidad ambiental.

La citada ley obliga a la gestión integral de los residuos sólidos, la que debe ser “sanitaria y ambientalmente adecuada”, con sujeción a los principios de prevención y control de impactos negativos sobre el ambiente y la salud humana.

Dicha gestión integral comprende, tanto los procesos como los agentes que intervienen en las etapas de: generación, recolección, almacenamiento, transporte, transferencia, tratamiento o procesamiento y aprovechamiento, hasta la disposición final, así como cualquier otra operación que los involucre.

La SEAM cuenta con facultades para “regular, examinar y resolver la aprobación o el rechazo de cualquier proyecto” de gestión integral de residuos sólidos, pudiendo efectuar inspecciones, verificaciones, mediciones y demás actos necesarios para la correcta implementación de estos proyectos.

Sin embargo, según la Ley 3956/09 es competencia de los municipios, la protección del ambiente y la cooperación con el saneamiento ambiental, especialmente en lo referente al servicio de aseo urbano y domiciliario, y comprendidas todas las fases de gestión integral de los residuos sólidos.

Además, la ley dispone como “obligación de los municipios” prestar de manera eficiente, en forma directa o a través de terceros, los servicios comprendidos dentro de cada una de las etapas de gestión integral de los residuos sólidos, entre las que se ubica la disposición final de los residuos.
Por tanto, compete a las municipalidades sobre la base de la ley tener habilitadas áreas apropiadas para la disposición final de los residuos (en rellenos sanitarios), las que previamente deben contar con licencia ambiental.

»Consecuencias de la mala disposición de la basura

La mala disposición de los residuos, además de impactar en la calidad de vida de los ciudadanos en cada localidad, puede generar responsabilidades de índole legal tanto administrativas, como penales, por lo que su gestión adecuada corresponde a un imperativo de interés para cada municipio que debe obrar en consecuencia.