Técnicos de la SEAM participan de Taller de ONU REDD+ con el fin de construir un nivel de referencia de emisiones forestales para el Paraguay

Del 10 de marzo del 2015 hasta el 12 del mismo mes se desarrolla el Taller Técnico “Rol del análisis espacial en la construcción de los Niveles de Referencia para Paraguay” en el marco del Programa Nacional Conjunto ONU REDD+. Del mismo participan técnicos/as de la Secretaría del Ambiente (SEAM), el Instituto Forestal Nacional (INFONA) y la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

Cuando un país implementa REDD-plus los resultados deberán ser medidos en base a un punto de partida o de comparación. Los niveles de referencia de las emisiones forestales o niveles de referencia forestal son un punto de partida o comparación.

La (CP) Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre el Cambio Climático ha invitado a los países a presentar, de manera voluntaria, propuestas de niveles de referencia de las emisiones forestales y/o niveles de referencia forestal para su evaluación técnica.

Los países tienen ideas distintas de lo que significa niveles de referencia de las emisiones forestales o niveles de referencia forestal, por lo cual ambos términos son generalmente mencionados al mismo tiempo en las negociaciones de la CMNUCC.

Los niveles de referencia de las emisiones forestales o niveles de referencia forestal no deben confundirse con lo que a veces se suele llamar líneas de base para la fijación de créditos o compensación. Estos son puntos de referencia o niveles a partir de los cuales los países pueden empezar a recibir beneficios económicos por los resultados de REDD-plus.

Uno de los componentes establecidos en el marco del Programa es la construcción de un nivel de referencia de las emisiones forestales (NREF), ya que es prioritario para el (Programa Nacional Conjunto) PNC crear las capacidades para que el país pueda desarrollar su nivel de referencia el cual servirá para evaluar el desempeño de la futura estrategia REDD+ del país.

En agosto del 2014 fue realizado el taller “Hacia la construcción de los Niveles de Referencia para el Paraguay” el cual tuvo por objetivos: fortalecer las capacidades técnicas sobre Niveles de Referencia; identificar vacíos y necesidades de información y/o capacidades para la generación de una propuesta de Niveles de Referencia; y elaborar un plan de trabajo para la generación de una propuesta de Niveles de Referencia para el Paraguay.

Dando seguimiento a ese taller se está llevando a cabo el segundo, el cual además de proveer de información más actualizada, evaluará los progresos logrados desde agosto del año pasado para posteriormente realizar sesiones de trabajo con los técnicos locales y expertos de FAO para ajustar los productos elaborados, especialmente los Mapas que han sido generados y que se utilizarán en la construcción del NR de Paraguay.

Taller Técnico “Rol del análisis espacial en la construcción de los Niveles de Referencia para Paraguay”

Objetivos:
Mejorar la capacidad y entendimiento de los NRE
Evaluar los avances logrados desde agosto del 2014 y ajustar los productos logrados

Objetivos específicos:
Presentar información actualizada para construir los Niveles de Referencia de Emisiones.
Presentar el análisis de la información secundaria colectada.
Realizar sesiones de trabajo conjunta para ajustar los mapas de cobertura forestal y de cambios en la cobertura forestal y otros usos.
Ajustar y actualizar el plan de trabajo conjunto con el ETN para construir los Niveles de Referencia de Emisiones.

Resultados esperados:

Bases teóricas y requerimientos específicos para la construcción de los Niveles de Referencia de Emisiones incluidos en la planificación del PNC.
Productos elaborados (mapas de cobertura forestal y de cambios en la cobertura forestal)evaluados y ajustados.
Plan de trabajo actualizado y acordado.

Conozca más sobre ONU RED. . ¿Qué son las emisiones forestales?

La Reducción de Emisiones de la Deforestación y Degradación (REDD)

El REDD –reducción de emisiones producidas por la deforestación y la degradación forestal en los países en desarrollo– es un mecanismo que se ha propuesto para mitigar el cambio climático, el cual busca reducir las emisiones de gases de invernadero mediante el pago a las naciones en desarrollo para que detengan la tala de sus bosques. La deforestación de los trópicos produce entre el 12 y el 17 por ciento de las emisiones de gases de invernadero de origen antrópico, lo cual representa una proporción mayor que la causada por la suma de todos los automóviles, camiones, barcos, aviones y trenes del planeta.

Existe un amplio consenso de que un mecanismo REDD apropiadamente diseñado constituye una medida efectiva desde el punto de vista costo-beneficio, que simultáneamente sirva para que se conserven las selvas, se frene el cambio climático, se proteja la biodiversidad, se impulse el desarrollo sustentable y se mantengan los importantes servicios ecológicos proporcionados por los ecosistemas forestales saludables. El concepto REDD ha ganado el apoyo de una amplia gama de intereses, incluyendo a conservacionistas, grandes empresas, científicos, gobiernos, agencias de desarrollo y algunos grupos ambientalistas y de defensa de los derechos de los pueblos indígenas. Sin embargo, todavía persisten ciertas inquietudes acerca de la forma de implementación del REDD, así como sobre la distribución equitativa de los beneficios entre los distintos actores involucrados.

Los antecedentes del REDD

El concepto REED no es una idea nueva. En las décadas de 1980 y 1990, los científicos ambientales propusieron que se compensara por la conservación de las selvas tropicales, pero no fue sino hasta la segunda mitad de los noventa que la idea adquirió mayor valor en el escenario internacional, cuando fue objeto de discusiones en varios eventos dentro de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), incluyendo la Conferencia de las Partes CDP3 desarrollada en Kioto en 1997. No obstante, las inquietudes de carácter técnico y la oposición de ciertos grupos ambientalistas (encabezados por el Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza, WWF, por sus siglas en inglés), ocasionaron que la conservación de los bosques fuera excluida del Protocolo de Kioto en el 2001.

Durante el año 2005 el concepto de la “deforestación evitada” resurgió en el panorama internacional gracias a la conformación de la Coalición de Naciones de la Selva Tropical, un grupo de países tórridos que se encuentra negociando para que la conservación forestal sea considerada como una forma de mitigación del cambio climático. La Coalición, liderada por Papúa Nueva Guinea y Costa Rica, presentó la propuesta “Reducción de las emisiones producidas por la deforestación en los países en desarrollo: medidas para estimular las acciones” en la CDP11 en Montreal desarrollada en el 2005. Dos años de negociaciones y avances técnicos culminaron con el Plan de Acción de Bali en diciembre de 2007, el cual llamaba a “instrumentar políticas e incentivos positivos sobre los temas relacionados con la reducción de emisiones producidas por la deforestación y la degradación forestal en los países en desarrollo [REDD] y, sobre el papel de la conservación, el manejo sustentable de los bosques y el mejoramiento del almacenamiento de carbono forestal en esas naciones”. El apoyo hacia el REDD se ha ampliado y profundizado desde Bali: este mecanismo fue una de las pocas áreas en las que se vio progreso durante las pláticas sobre el clima desarrolladas en Copenhague en diciembre de 2009.

El mecanismo de protección de los bosques se ha expandido desde su concepción original que buscaba evitar la deforestación hasta abarcar la degradación forestal (representada por la segunda “D” del acrónimo REDD). Posteriormente evolucionó para incluir el manejo forestal sustentable (para reducir el impacto de la tala) y la reforestación, convirtiéndose en el REDD-plus (“REDD+”).